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La calesita esta en mis venas, placebo. Pusiste play y escuchás el ruido del reloj que, a la luz de la luna, da las veinticinco. ¡No! Miraste entre las ventanas, vidrio cerrado, la puerta parece abrirse, cuando jeremias te toca timbre y vos, que estás en el facebook, en tu silla te sobresaltás. no tengo idea, ni yo. Sé que parece simple, pero la caja de cigarrillos aun sigue cerrada. Tomaste las llaves, y con un gesto de angustia, agarraste la tetera. Ella contiene secretos, me dijiste. Ficción visual, compañero. Con un poco de picardía me animé a preguntarte mas sobre aquello que estaba mirando con curiosidad. ¡Agustiné! -Gritaste con entusiasmo con los ojos de quien mira la alegria de un neonato al comenzar a respirar. Por un instante, la contemplábamos. Y de un momento a otro, Jeremías ya estaba en la entrada, entendiendo todo lo que estabamos pensando, la tetera seguía en tus manos. Hizo un gesto obseno con una sonrisa pintándole la cara, jajá, el cual puedo repetir sin molestia alguna. Nos reimos, no cabía en el tacho de basura. La calle estaba desierta, y la luna tenia forma de pacman. Game over.